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Psicólogo infantil: ¿Cómo afecta el confinamiento a los niños? por Brilo Psicólogos

Como es normal, tras tres meses en casa muchos se preguntan cómo afecta el confinamiento a los niños, así lo informa Medio digital.

Los niños están en pleno desarrollo cognitivo y aunque tienen un gran potencial de adaptación, su pensamiento es concreto y les cuesta muchas veces asimilar aspectos que requieren comprender cosas que no pueden ver por sí mismos como por ejemplo la existencia de un virus que impide que realicen las cosas como antes; a veces, sobre todo los más pequeños no entienden por qué no pueden salir a la calle, ni quedar con sus amigos, tan siquiera ir a la escuela o hacer la compra como se solía hacer hace unos meses, así lo comentan psicólogos infantiles especialistas.

¿Qué síntomas pueden aparecer?

Algunos de los síntomas más comunes son signos de estrés o ansiedad como irritabilidad, llanto fácil, baja tolerancia a la frustración o la aparición de nuevos miedos en casa.

Un indicador que mencionan los psicólogos infantiles es una demanda excesiva de atención lo cual indica que hay una sensación interna de vulnerabilidad y por ello requieren esa atención constante.

Actividades como estudiar, jugar, hacer ejercicio, todo dentro de casa los ha llevado a desestabilizar todo su entorno y una dificultad para gestionar sus emociones que por otra parte también se ven afectadas por el estrés y tensión que pueden presentar en casa los padres u otros miembros de la familia.

Por otro lado, los psicólogos infantiles en Benalmádena son consultados por el problema de las clases online, ya que no son estimulantes para los niños. Debido a ello, se presentan dificultades académicas, desmotivación y tensión en casa.

¿Cómo se puede gestionar?

Los psicólogos infantiles, mencionan 7 aspectos que han funcionado muy bien:

  1. Hablar sobre lo que sienten: es importante la expresión emocional para poder darle un nombre: miedo, aburrimiento, incomodidad, y así darle un lugar de escucha a los sentimientos, lo cual de por si es liberador y beneficioso.
  2. Buscar opciones para mejorar las emociones negativas expresadas: por ejemplo si es el miedo, hablar de temas que generen seguridad, si es un sentimiento de vulnerabilidad transmitir afecto, seguridad y hacer actividades que hagan sentir a los niños valientes y eficaces, leer cuentos, o historias donde los personajes han pasado momentos difíciles y encuentran la forma de llevarlo mejor también puede resultar beneficioso.
  3. Dar información real y ajustada a la edad: muchas veces tendemos a ocultar información por diversas razones, pero lo que debemos entender es que cuando un niño siente que pasa algo y no se habla de ello, su imaginación va a intentar concluir lo que ocurre o pueden obtener información por ellos mismos sin un adulto que guíe o matice lo que ocurre y eso muchas veces alimenta miedos e inseguridades. Podemos hablar de lo que ocurre así sea negativo y aprovechar para decir cómo podemos sobrellevarlo de la mejor manera, podemos decir que mamá y papá a veces también se preocupan y por eso los ven tristes pero que poden hacer tal cosa en familia para sentirse mejor. Desde luego hay que ser coherentes y prudentes en la información que se transmite y no sobreexponer a información irrelevante.
  4. Establecer rutinas: las rutinas ayudan a predecir la organización del tiempo lo cual es beneficioso para todos, éstas deben incluir tanto responsabilidades, como tiempo de juego el cual es tan valioso como lo demás.
  5. Novedad: es importante que aunque hayan rutinas incluir una actividad novedosa, las actividades creativas con diversos suelen funcionar muy bien, o un juego de pistas como la búsqueda de un tesoro, preparar una receta, hacer un mural o un baile o teatro ayudan a salir del aburrimiento sin salir de casa.
  6. Ser ejemplo: Hay que saber ser el ejemplo de los niños debido a qué si se actúa de forma errática los niños actuarían de la misma forma, ellos aprenden mucho más rápido por imitación que por otra vía, por ello actuar con coherencia, tranquilidad y serenidad es la mejor forma de enseñarles autorregulación emocional.
  7. Mantener relaciones significativas: los medios actuales de comunicación nos permiten trascender las distancias y lo podemos aprovechar para que los niños compartan con familiares y amigos de una manera empática y lúdica, por ejemplo preguntar a otros familiares como están, como se sienten, compartir un dibujo hecho para ellos, un vídeo una foto es una actividad que enseña a dar, escuchar, y recibir también. Con los amigos se pude plantear un juego donde por un rato se sientan conectados de una manera lúdica.

De esta forma será más sencillo sobrellevar la situación, aunque habrá días en que haya momentos mejores o peores.

¿Qué hacer si se observa que un hijo hijo sigue afectado por el confinamiento ?

Si a pesar de aplicar las estrategias mencionadas anteriormente se siguen observando síntomas importantes de estrés, ansiedad, o cambios en el comportamiento significativos, sería conveniente realizar una valoración por un psicólogo infantil, para determinar si está ocurriendo algo que el niño no pueda gestionar y que requiera terapia psicológica.

Profesionales que sepan tratar a los niños, que los entiendan y les ayuden, expertos en psicología infantil como Brilo Psicólogos, donde se emplean técnicas especializadas en Psicología de la Infancia y Adolescencia, lo que les lleva a conseguir excelentes resultados.